En Vinculación

San José de Costa Rica a 11 de noviembre de 2017

 

INTERVENCIÓN DE JESÚS ZAMBRANO GRIJALVA, INTEGRANTE DE LA DIRECCIÓN MUNDIAL DE LA ALIANZA PROGRESISTA, CONFORMADA POR MÁS DE UN CENTENAR DE PARTIDOS DE IZQUIERDA, SOCIALISTAS, SOCIALDEMÓCRATAS Y LABORISTAS DE MÁS DE 80 NACIONES, EN EL MARCO DE LA CONFERENCIA “EMPODERAMIENTO DE LAS PERSONAS: NUESTRA AGENDA PARA UNA SOCIEDAD DEMOCRÁTICA, INCLUSIVA Y SOSTENIBLE”.

 

Gracias.

Celebro que estemos reuniéndonos aquí en este país hermano de México, Costa Rica, aquí en el continente americano y que hayan sido muy sensibles para que pudiéramos hacer esto realidad con el auspicio también de  la Fundación Friedrich Ebert.

 

Efectivamente, hablar de sociedades sostenibles, como decía Víctor Báez, obliga necesariamente a hablar de democracia y de inclusión, tener sociedades incluyentes como una expresión clara de lo que consideramos una gran posibilidad -como fuerzas progresistas- como una síntesis del empoderamiento de la ciudadanía.

 

En México, por ejemplo –a propósito de lo que preguntaba (inaudible)- las fuentes energéticas no renovables: Petróleo, gas, todo lo que viene del crudo, se siguen explotando irracionalmente pensando solamente en la lógica del mercado, cómo logramos tener más recursos y no pensando en las generaciones futuras.

 

Y todavía más: Habiendo sido insistentes de parte nuestra en la necesidad de construir el nuevo escenario de la frontera de la renovación energética para basarla en fuentes renovables de energía, que tenemos muchas en nuestro país, en México, no sucede  ¿y por qué? Pues porque tenemos un presidencialismo acendrado, un régimen presidencialista autoritario que no tiene –hasta hoy- contrapesos institucionales de cuando tenemos, al mismo tiempo, una sociedad mucho más plural, al grado que ninguna fuerza política por sí misma en las últimas elecciones presidenciales del año 2000 para acá, incluso una intermedia (1997) estamos hablando de 20 años, ninguna fuerza política por sí misma alcanza mayoría para gobernar, y entonces hay una sociedad más plural, expresada en diversos partidos políticos; pero también más diversa en todos sentidos, con múltiples organizaciones de la sociedad civil, mucho más exigente y mucho más participativa.

 

Al mismo tiempo que, teniendo una riqueza petrolera y natural tan grande en nuestro país, cada vez vamos teniendo una sociedad más desigual,

 

El modelo –entonces- incluyente ¡está excluido! Precisamente en una lógica autoritaria, presidencialista, concentradora del poder; es decir, de una sociedad no democrática y de una sociedad que no toma en cuenta la visión de la sostenibilidad.

 

Y al mismo tiempo por ello mismo, estamos ante una sociedad que exige soluciones a sus problemas, una sociedad que, al final de cuentas, insatisfecha con los logros de la pluralidad de esta democratización, de este respeto en general de lo que ha sido la lucha política -que desde las oposiciones hemos venido abriendo los espacios- resulta que no ven de qué manera se están resolviendo los problemas y es cuando viene la desesperanza, y es cuando llega también el reclamo y la exigencia de soluciones, y no le importa a la gente –al final de cuentas- si es una fuerza o un partido de derecha, de izquierda o de centro, lo que quiere es que sea una fuerza que le resuelva los problemas.

 

Y si nosotros somos fuerzas progresistas que por sí mismas, por principio y por convicciones debemos ser de los más convencidos de avanzar en la solución de los problemas como aquí se han planteado ya ejemplos de gobiernos de Uruguay, lo que están haciendo aquí en Costa Rica mismo, bueno ¿por qué no entrar nosotros en una lógica en la que, buscando la participación amplia de la sociedad logremos avanzar en la solución de estos problemas?

 

Entonces, ante esta situación que decía de que ninguna fuerza política por sí sola ya puede tener mayoría, nosotros desde una perspectiva democrática, progresista, de izquierda con el PRD junto a Movimiento Ciudadano (que aquí está formando parte también de los esfuerzos de la Alianza Progresista) llamamos precisamente a confluir en un gran abanico, en primera instancia, de fuerzas que nos identificamos con estos valores progresistas y de izquierda.

 

Y la única fuerza, por cierto, que nos respondió que no quería nada con nosotros porque nos consideraba parte de sus enemigos a vencer, a matar fue la encabezada por (Andrés Manuel) López Obrador de Morena, y nosotros, de todas maneras, el llamamiento lo hicimos y de ahí surgió lo que ahora conocemos como el Frente Ciudadano por México que es lo que nos coloca con miras al 2018, en donde tanto Movimiento Ciudadano y el PRD nos pusimos de acuerdo con un partido considerado en general de derecha; pero que también tiene una pluralidad interna con una fuerza, con un sector de derecha democrática y otro más conservador, y decidimos trabajar en la formación del Frente Ciudadano por México ¿poniendo por delante qué planteamiento?

 

De la necesidad de un cambio de régimen, de dejar atrás un régimen presidencialista agotado, disfuncional y –al mismo tiempo- también integrar, formar gobierno de coalición nacional en el que participen no solamente los partidos políticos sino también representantes de las organizaciones de la sociedad civil, ONG, intelectuales, de la academia, etcétera para que puedan -en este mismo sentido- participar en un proceso de democratización en el ejercicio del poder público.

 

Y se ha creado, en verdad, una gran expectativa de tal suerte que en unos cuantos meses nos hemos colocado en la posibilidad de una disputa real de fondo por el gobierno de la República aún sin candidato (porque no hemos definido candidatura). A ver si podemos tenerlo, por lo menos, el método para hacerlo en cosa de un mes o algo así.

 

De todas maneras estamos recibiendo de estas fuerzas extra partidos políticos: De la intelectualidad, de la academia, de los jóvenes y mujeres, planteamientos para integrar la plataforma electoral y un plan de gobierno para el próximo año.

 

De tal suerte que se ha generado una expectativa  ante el riesgo de que el PRI –que está hoy en el gobierno- continúe, y el riesgo también de que una fuerza populista de pseudo izquierda que se asienta en buscar representar los reclamos más extremos en una sociedad molesta por lo que ha estado sucediendo –encabezada por López Obrador- hay una gran parte de la sociedad que nos ve con simpatía en el planteamiento este progresista y democrático más responsable que sí queremos que haya cambios de fondo pero con los instrumentos que nos da la propia institucionalidad de nuestro país.

 

Así, en muy resumidas cuentas diría: En esta situación estamos hoy y estamos pues en un escenario que puede darle un vuelco a la vida política de México de aquí a las elecciones del 1 de julio del próximo 2018 y por eso hay que estar muy atentos a lo que pase en esta parte más norteña de Latinoamericana y tenemos la confianza quienes estamos trabajando en ello (aquí está el compañero Dante Delgado, ponente de un panel a media tarde, junto a otros compañeros aquí presentes), y esperamos, tenemos la confianza de que vamos a rendir, a tener buenas noticias a la Alianza Progresista y esperamos vernos acompañados también por ustedes en el próximo año.

 

Muchas gracias.

Entradas Recientes

Empieza a escribir y Pulse ENTER para buscar